Historias de productores

El sueño de azúcar de Exford

Exford y su familia delante de su nueva casa.
Exford fue capaz de cumplir un sueño: vive con su familia en una casa hecha de ladrillos de barro cocido y con techo.

El azúcar es nuestro futuro

Cuando empieza a brillar un nuevo amanecer en Malawi los campos de azúcar brillan con los primeros rayos del sol. La cosecha está en pleno apogeo y Exford Dimo ya ha recolectado sus tres hectáreas de caña de azúcar. Ahora él y otros ocho agricultores ayudan a sus vecinos, a eliminar de los campos la hierba sobrante y las hojas de la caña de azúcar.

"El azúcar es nuestra única esperanza", dice Exford en tono serio. Lleva nueve años de cañicultor. Antes cultivaba sus campos con arroz, tal como lo había recomendado el gobierno. Pero no pudo vender el arroz, ya que este es un producto de lujo en Malawi.

Del arroz al azúcar
Cuando los productores de arroz se enteraron de que la fábrica local de azúcar aumentaría la producción, fueron los primeros que contactaron con la dirección. Con esto, los agricultores se enfrentaron con el desafío enorme de cambiar sus cultivos de arroz por caña de azúcar: Los agricultores formaron la cooperativa Kasinthula que obtuvo la certificación Fairtrade. Exford tomó la gestión de Kasinthula. Una de sus tareas es sondear buenos proyectos en los que invertir la Prima Fairtrade en beneficio de todos los socios de la cooperativa.

Cambios en el pueblo
"Sacamos mucho provecho de ser parte del sistema Fairtrade", recalca Exford y cuenta qué proyectos se han puesto en marcha: Lo más importante era la construcción de dos pozos de agua potable nuevos.

En la actualidad la cooperativa Kasinthula cuenta ya con 300 miembros. Además de sus familias, son 2000 personas las que pueden utilizar los pozos. Lo pozos son solo el comienzo: con la próxima Prima se debe financiar una canalización de agua, que también lleve el agua potable a las aldeas remotas donde no hay pozos. 

El sol brilla sin piedad y anuncia la hora del almuerzo. Es imposible trabajar al mediodía en los campos, no hay sombra y en invierno las temperaturas en Malawi llegan a 30 °C.

Exford va de camino a casa para almorzar allí. Exford tiene una sensación de orgullo cuando entra en su nuevo hogar. Todavía no está completo, pero las paredes y techos están terminados y la familia se ha mudado ya. Lo mejor de la nueva casa es que fue construida de barro cocido.

Todas las casas del pequeño pueblo fueron construidas de la misma manera, de arcilla: las mejores casas son de barro cocido y tienen un techo de tejas, las casas menos bonitas se construyeron de barro seco, y las casas de categoría más baja están hechas de paredes de y techos de paja que no protegen contra la lluvia.

Cereales y cabras
Además de la cosecha de caña de azúcar, Exford y su familia cultivan cereales para su propio consumo. Exford espera poder construir algún día un sistema de riego, con el que bombear el agua del río Shire a sus campos. 

También busca otras maneras de aumentar los ingresos familiares: antes tenía tres cabras que pastaban en sus campos. Un día las cabras desaparecieron.
Exford supo que el carnicero de un pueblo cercano había sacrificado las cabras y había vendido la carne. A raíz de esto la policía estableció controles y Exford está convencido de que vale la pena volver a adquirir nuevas cabras.

El Comercio Justo da valor a Exford para el futuro. Planea hacer muchos nuevos proyectos que quiere financiar con ingresos adicionales. Exford espera que esta vez puedan pastar en paz las tres nuevas cabras.
 

Traducción al español dentro del proyecto Mondo Lingua para la traducción gratuita de páginas web para ONG y asociaciones sin ánimo de lucro. Proyecto dirigido por Mondo Services. Traductores: Sonia Candela y Alberto Cecilia.

 
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